Arteterapia: Arte y psicoterapia

enero 15, 2016

Se conoce como arteterapia, a aquella disciplina que usa el arte como vía de comunicación para que la persona se sienta acompañada, y de este modo, se haga posible un cambio en ella a través de diferentes medios artísticos y expresiones creativas. Y con ello se consiga que sea capaz de reflexionar, expresarse y desarrollarse personalmente.

Se presenta con una doble visión teórico práctica, ya que se apoya por un lado, en el estudio de teorías psicológicas y del desarrollo humano y, por otro lado, en la práctica de arte y el uso de medios artísticos y procesos creativos.

Objetivos de la arteterapia

Los objetivos de la arteterapia son varios, y difieren en función del contexto en el que se practique. De este modo, según establece la Asociación Canadiense de Arteterapia (CATA), esta disciplina ayuda a las personas que hacen uso de ella a:

  • Expresar sentimientos que son difíciles de comunicar verbalmente.
  • Aumentar su confianza y autoestima.
  • Identificar bloqueos de emociones y sentimientos.
  • Crear una forma de comunicación.
  • Conseguir una expresión verbal más accesible.

Por otro lado, el Foro Iberoamericano de Arteterapia, indica que esta práctica hace posible la creación de un espacio activo de diálogo y escucha. Asimismo, potencia la capacidad de creación de las personas que acceden a esta práctica y respeta y alienta su libre expresión.

La arteterapia favorece, también, la reflexión y el autoconocimiento, reafirmando la identidad del individuo y promoviendo una integración entre los estímulos internos y externos, haciendo que desciendan sensaciones de ansiedad.

Se trata de poner en valor la capacidad que tiene el arte utilizado en terapias que sirvan para que la persona pueda comunicar sentimientos y sea capaz de expresarse y reflexionar.

Cuándo se puede aplicar la arteterapia

Los ámbitos de aplicación del arte y la psicoterapia son variados. Es útil tanto en niños como en adolescentes y adultos que necesiten ser tratados de, por ejemplo:

  • Problemas físicos, motores, sensoriales o de adaptación social.
  • Psicopatologías, autismo, alzheimer, adicciones, síndrome de Down, trastornos de alimentación, etc.
  • Problemas derivados de situaciones y episodios de ansiedad, depresión o estrés.
  • Enfermedades de larga duración, degenerativas o terminales.
  • Aspectos sociales como adolescentes conflictivos, inmigrantes, reclusos, personas en situación de desempleo, violencia doméstica, niños con problemas, discriminación por género u orientación sexual…
  • Problemas relacionados con situaciones de pérdida o traumáticas.

Para todo ello se pueden utilizar diferentes materiales artísticos, más tradicionales como lápices de colores, óleos, acuarelas o rotuladores, hasta otros que también permiten muchas formas de creación y expresión como cuerdas, juguetes, telas o cajas, así como más tecnológicos que hacen uso de ordenadores o elementos virtuales. Y no sólo con artes plásticas, también es posible desarrollar sesiones de arteterapia a través de la música, la danza, el teatro o la literatura.

En países como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra o Israel la unión entre arte y psicoterapia se reconoce como profesión oficial y por el Ministerio de Salud. En estos y otros como Australia, España y Holanda se ha introducido la arteterapia en la enseñanza pública, adquiriendo cada vez más importancia para tratar trastornos psicológicos de diversa índole.