Relaciones tóxicas. Cómo evitarlas y salir de ellas

julio 25, 2016

Relaciones tóxicas, tal y como indica su nombre, son aquellas que nos hacen sentir mal, infelices y que, progresivamente, van destruyéndonos. En definitiva, es una relación donde una o ambas partes sufren más que disfrutan de estar juntos y van experimentando un desgaste emocional. Estas son las principales características para reconocer que estamos en una relación tóxica, algo que debemos evitar a toda costa.

A pesar de que es una relación negativa, suele costar ponerle fin y es difícil salir de ellas.

No solos nos referimos a relaciones amorosas, sino que también se pueden dar entre amigos, familiares, compañeros de trabajo, etc. Lo que tienen en común es que siempre traen consecuencias negativas, por lo que es fundamental saber detectarlas.

En ocasiones, es necesario pedir ayuda profesional a un psicólogo que nos ayude como, por ejemplo, a través de nuestro servicio de Psicología en Madrid.

Características una relación tóxica

Estos son algunos de los signos más evidentes para detectar que estás en una relación de este tipo:

  • Tras estar con esa persona te sientes mal o culpable
  • A veces prefieres no ir acompañado de esa persona por miedo lo que pueda decir o hacer
  • Tu crecimiento personal no se desarrolla en la relación
  • La otra persona acaba siempre decidiendo por ti
  • Sientes que debes guardarte tu opinión para no generar problemas
  • Te sientes manipulado o manipulador
  • Critica mucho a tu entorno y no congenia con nadie
  • Sueles justificar el comportamiento de la otra persona

Existen muchos tipos de relaciones tóxicas y suelen producirse por una baja autoestima, el miedo a estar solos o a lo que está por venir, la creencia de que, tarde o temprano, todo cambiará y la negación a creer que es una situación perjudicial.

¿Cómo gestionar y salir una relación tóxica?

Para salir de una relación tóxica es fundamental trabajar la autoestima, establecer límites y aprender a comunicarse y tomar decisiones que, aunque a veces sean difíciles, acabarán dando buenos resultados.

No es fácil dejar atrás una relación de este tipo. El primer paso debe ser aceptar que estamos inmersos en una unión tóxica, y dejar de justificar o buscar explicaciones para mantener la relación.

Generalmente, si tomamos la decisión de dejarlo, la otra persona hará todo lo posible para intentar recuperarnos y, llegando incluso a la manipulación, por lo que cuanto más apoyo y ayuda se tenga, más sencillo será avanzar.