Cómo puede ayudarte la terapia de pareja

febrero 21, 2017

Las discusiones, la rutina, los problemas sexuales o las infidelidades son los motivos más comunes por los que una pareja decide ir a terapia para mejorar o salvar su relación.

Hay parejas que vienen a terapia cuando empieza a haber indicios de que algo va mal, pero generalmente las parejas no van hasta que la relación está ya muy desgastada. Lo fundamental es ir cuando ambos miembros sientan la necesidad y tengan los mismos objetivos.

En nuestro centro de psicoterapia en Madrid, durante la terapia de pareja ofrecemos herramientas que ayuden a la pareja a solucionar sus problemas, mejorar la comunicación, resolver problemas y conseguir una relación más sana y respetuosa para ambos.

Aproximadamente un 70% de las parejas que acuden a una consulta de psicología logran solucionar sus conflictos gracias a la terapia de pareja. Aunque la terapia de pareja no sólo vale para recuperar la relación, sino también para tener una ruptura lo menos conflictiva posible.

Es importante que las dos partes de la pareja quieran colaborar en el proceso terapéutico, a terapia tienen que estar dispuestos los dos y ser parte activa del cambio. Es imprescindible que a la terapia acudan los dos miembros de la pareja. Durante la terapia el terapeuta observará las dinámicas individuales de los dos miembros de la pareja.

¿Qué puede hacer por ti la terapia de pareja?

  1. Cambia la perspectiva de la relación. En terapia, el psicólogo anima a los miembros de la pareja a ver su relación desde una manera más objetiva, incluyendo la perspectiva del otro.
  2. Mejora la comunicación. Muchas parejas tienen problemas de comunicación y no saben llegara soluciones prácticas. En terapia se promueve un diálogo constructivo, donde también se aprende a escuchar.
  3. Entender las necesidades de tu pareja. Gracias a la mejora de la comunicación es más fácil ponerse en el lugar del otro y comprender sus necesidades.
  4. Potencia las fortalezas de la relación. El psicólogo ayuda a la pareja a reencontrar los intereses comunes y sus puntos fuertes para que la pareja deje de fijarse solo en las diferencias.