Hacia una relación saludable

enero 27, 2016

 “Tres pasiones, simples, pero abrumadoramente intensas, han gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda de conocimiento y una insoportable piedad por el sufrimiento humano. He buscado el amor, primero, porque conduce al éxtasis, un éxtasis tan grande que a menudo hubiera sacrificado el resto de mi existencia por unas horas de este gozo. Lo he buscado, en segundo lugar, porque alivia la soledad, esa terrible soledad que en una conciencia trémula se asoma al borde del mundo para otear el frío e insondable abismo sin vida. Lo he buscado, finalmente, porque en la unión del amor he visto, en una miniatura mística, la visión anticipada del cielo que han imaginado santos poetas. Esto era lo que buscaba y, aunque pudiera parecer demasiado bueno para esta vida humana, esto es lo que – al fin- he hallado”.

Bertrand Russell

 

En busca de una relación sana

Para cualquier pareja, los espacios comunes y los personales son igualmente necesarios. Cuando la necesidad de territorios comunes e independientes no es similar en los dos miembros de la pareja, se produce una relación conflictiva.

La simbiosis, la renuncia a aspectos, intereses y relaciones personales pueden conducir a parejas muy duraderas pero muy neuróticas. En una relación saludable, cada miembro de la pareja ve al otro de una forma realista, y cada uno asume también la responsabilidad de su propio crecimiento personal.

Las relaciones fusiónales son aquellas donde el nosotros ocupa todos los espacios del yo y del tú, en este tipo de relación todo hay que hacerlo juntos y lo hacen. Dejan de funcionar como individuos ya que la felicidad es entendida como fusión simbiótica.

En una relación sana los miembros pueden funcionar individualmente, y compartir solo un área de sí mismos, el espacio que se comparte puede variar según los temas, momentos y demás circunstancias.

Buscar un espacio para la intimidad

Para que se produzca el espacio de intimidad, es importante que seamos capaces de aceptarnos a nosotros mismos.

La importancia de generar proyectos compartidos

Por otra parte, es importante que nuestra comunicación no se bloquee por la reacción del otro, que mantengamos una cierta estabilidad temporal, a pesar de los problemas y una capacidad de generar proyectos compartidos.

La pareja en sí misma puede ser una vía de crecimiento en un camino compartido, cualquiera que sea el punto de partida personal desde el que iniciemos.

Hay parejas que inician desde la amistad y, aunque todo iba muy bien, mientras eran amigos, empiezan a aparecer problemas en el momento en que se transforman en pareja, también es frecuente que la amistad se convierta en un obstáculo para la atracción sexual entre otras cosas porque se pierde el misterio.

Otro aspecto importante es el que plantea Sádaba, para él la confianza y la autonomía son pilares indiscutibles, pero considera que la suerte desempeña un importante papel a la hora de encontrar la pareja adecuada, aquella con la que se comparte la vida, no por pura necesidad, por no estar solo, sino por lujo.

Relaciones de pareja saludables

La vida sexual en pareja

Habla del papel que desempeña el sexo, puesto que la vida sexual es uno de los vínculos fundamentales que une a la pareja.

Envolver el sexo de ternura y amor es su propuesta para mantenerlo vivo.

Es síntoma de solidez en una pareja que sus miembros puedan rechazar cualquier petición que le plantee el otro, es decir, poder decir que no cuando es que no. Aprender cómo dar y aceptar negativas comporta beneficios en el sentido de poder desarrollar una comunicación sincera.

Mantener una relación satisfactoria y saludable

Sternberg distingue tres componentes básicos en una relación satisfactoria y saludable:

  • Pasión, que incluye deseo, atracción, enamoramiento y actividad sexual.
  • Intimidad, que hace referencia a la conexión emocional y al deseo de estar juntos.
  • Compromiso, decisión de formar pareja amorosa y mantener la relación en el tiempo.

En cualquier caso, sabemos que la concepción de la pareja varía en función de la cultura, de manera que los criterios difieren en los diferentes entornos socioculturales e incluso familiares.

Este post es un resumen de uno de los capítulos del libro “Amor y dolor en la pareja” de la psicóloga gaditana Carmen Duran, si os ha interesado, en él podéis encontrar más información relacionada con el tema.