El estado de la salud mental en el mundo

octubre 21, 2015

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado el informe Atlas de Salud Mental de 2014, que evalúa la salud mental en todo el mundo.

Este estudio mide el avance hacia la consecución de los objetivos del Plan de Acción Integral para la Salud Mental (2013-2020), que se proponía lograr fomentar el bienestar mental, prevenir los trastornos mentales, proporcionar atención, mejorar la recuperación, promover los derechos humanos y reducir la mortalidad, morbilidad y discapacidad de las personas con trastornos mentales.

Para tal fin, establecía cuatro objetivos:

  • Reforzar el liderazgo y las políticas gubernamentales en el ámbito de la salud mental.
  • Prestar servicios integrales de salud mental y asistencia social en entornos comunitarios.
  • Poner en práctica estrategias de promoción y prevención en el campo de la salud mental.  
  • Fortalecer los sistemas de información, los datos científicos y las investigaciones.

En este informe la OMS ha hecho hincapié en lo lejos que aún estamos de estos propósitos, ya que aunque 1 de cada 10 personas padece un trastorno mental, tan sólo el 1% del personal sanitario mundial presta sus servicios en la esfera de la salud mental.

En cuanto al primer objetivo, el de fomentar políticas gubernamentales en el ámbito de la salud mental, este estudio revela que el 68% de los países dispone de un plan de salud mental, y el 51% cuentan con una Ley específica sobre salud mental. Sin embargo, se indica que la mayoría de las políticas y las leyes no están en plena consonancia con los pactos internacionales de derechos humanos, la aplicación es insuficiente y las personas con trastornos mentales y familiares miembros se encuentran involucradas sólo parcialmente.

En este objetivo también se destaca la importancia de destinar recursos financieros y humanos para la salud mental. En este punto, el informe se muestra tajante: el gasto mundial en salud mental sigue siendo muy escaso. 

En concreto en España se invierte en salud mental el 5 % del total del gasto sanitario, lejos del 10% que dedican de media el resto de países de la Unión Europea, debido a la falta de políticas sanitarias a largo plazo, según señala el director del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), Celso Arango.

Otra de las conclusiones a las que ha llegado este estudio es que existen enormes desigualdades geográficas en el acceso a los servicios integrales de salud mental. De hecho el número de camas de salud mental por cada 100.000 habitantes, oscila entre menos de cinco camas en aquellos países de ingresos bajos y medios bajos, hasta más de 50 en los países de altos ingresos. Se han hallado igualmente grandes disparidades de los servicios ambulatorios y de asistencia social.

En cuanto a poner en práctica estrategias de prevención en el ámbito de la salud mental, se ha contabilizado que el 41% de los países tiene en funcionamiento al menos dos programas de promoción y prevención de la salud mental. Además, la OMS señala que la prevención del suicidio constituye uno de los objetivos prioritarios dentro del área de salud mental. Sin embargo, menos del 10% de los países de medios y bajos ingresos han desarrollado una estrategia específica, mientras que aproximadamente un tercio de los países de renta alta y media-alta reportan haber elaborado una de este tipo.

Por todos estos motivos, este informe recalca la necesidad de que se siga trabajando para que se cumplan los cuatro objetivos y toda la población mundial pueda tener acceso a información, prevención y a un tratamiento de salud mental de gran calidad.