Nosofobia: cómo superar el miedo a enfermar

septiembre 23, 2020

Cuando el coronavirus comenzó a extenderse, se sabía muy poco de él. Cada semana aparecían expertos en las noticias explicando nuevos síntomas que iban más allá de la fiebre y la tos seca: dolores musculares, pérdida del olfato y el gusto, erupciones cutáneas…

Esta situación ha podido favorecer la aparición de actitudes hipocondríacas, como prestar una atención excesiva a sensaciones físicas de nuestro cuerpo que son naturales y que, de normal, pasarían desapercibidas. Cuando el miedo a enfermar se intensifica hasta el punto de que interfiere en nuestra forma de comportarnos y desenvolvernos en nuestro día a día, podemos estar hablando de nosofobia.

Es comprensible que muchas personas no sepan cómo gestionar una situación sin precedentes como la que estamos viviendo. Te contamos cómo identificar si padeces esta patología y cómo evitar que el miedo irracional a enfermar te impida vivir tu vida.

Nosofobia e hipocondría: cuál es la diferencia

Quizás no sabías lo que era la nosofobia pero muy probablemente sí has oído hablar de la hipocondría. Esta patología se considera un trastorno de ansiedad por enfermedad. Las personas hipocondríacas están constantemente alerta a las señales de su cuerpo, en busca de síntomas que delaten la presencia de una posible enfermedad. Tienen un miedo irracional a enfermar, al igual que las personas nosofóbicas.

Ambas patologías conllevan la ausencia de control, pero existen tres claras diferencias entre una y otra:

Temor a una enfermedad concreta / Temor a cualquier enfermedad

La nosofobia está orientada a una enfermedad concreta: las personas nosofóbicas viven con un temor intenso a contraer esa enfermedad. En la situación actual, por ejemplo, muchas personas pueden vivir con preocupación constante por padecer el coronavirus.

Por otro lado, las personas hipocondríacas están convencidas de que padecen algún tipo de enfermedad, aunque las pruebas médicas indiquen lo contrario. La ansiedad les lleva a malinterpretar sensaciones corporales y desarrollan pensamientos intrusivos.

Temor a los médicos / Visitas constantes al médico

Las personas con nosofobia evitan a toda costa visitar al médico: su miedo no se reduce a contraer la enfermedad, sino que también temen la confirmación de que padecen dicha enfermedad. Prefieren vivir en la ignorancia. Esto retrasaría el tratamiento, en caso de que realmente estén enfermos y lo necesiten, y podría empeorar el pronóstico.

Los hipocondríacos, por el contrario, se embarcan en lo que algunos estudios denominan el “doctor shopping”: consultan a múltiples médicos en busca de alguien que confirme su supuesta enfermedad y cuestionan la profesionalidad de los doctores que emiten un diagnóstico negativo.

Aislamiento cognitivo / Infoxicación médica

Las personas con nosofobia están tranquilas mientras se mantengan alejadas de la enfermedad que les concierne. Esto, en los casos más obsesivos, puede llevarles a alejarse de la realidad y a aislarse en una “burbuja segura”. No quieren saber nada sobre el tema por miedo a detectar algún síntoma o verse identificados en otros casos.

Las personas con hipocondría, sin embargo, desarrollan una obsesión compulsiva por leer e investigar sobre posibles síntomas y enfermedades. Caen fácilmente en bulos y rumores y se exponen constantemente a información médica, lo que puede generar, fácilmente, mayor ansiedad.

El miedo a enfermar y la preocupación por la salud: normal en su justa medida

Tener miedo a contraer una enfermedad y preocuparse por cuidar la salud es una reacción perfectamente normal de nuestro cuerpo, que busca la supervivencia. Solo debemos preocuparnos si estas preocupaciones crecen de forma exagerada, generan ansiedad, comportamientos obsesivos y un miedo irracional.

Para evitar dejarte llevar por el miedo a enfermar en tiempos del coronavirus, es muy importante que leas solo información procedente de medios y fuentes oficiales. No te dejes llevar por los bulos, contrasta toda la información que te llegue a través de las redes sociales y evita la sobre-información.

La terapia psicológica también puede ayudarte si padeces nosofobia. Desde nuestro centro de psicología y psicoterapia en Madrid realizamos talleres en los que trabajamos la relajación, la reestructuración cognitiva y enseñamos a gestionar adecuadamente los pensamientos y emociones. ¡Contacta con nosotras si quieres más información!

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