¿Qué es el narcisismo?

abril 16, 2015

                                                                                                           “La fachada de la casa pertenece a quien mira”

                                                                                                                                                                 (Proverbio chino) 

 ¿Soy como yo creo ser o como los demás creen que soy? Aquí es donde estas líneas se vuelven una  confesión, en presencia de mi yo desconocido e incognoscible para mí mismo. Aquí es donde creo la leyenda tras la cual me oculto.
Unamuno

 ¿QUÉ ES EL NARCISISMO? (CONCEPTO DE NARCISISMO)

Resumen: En este trabajo, voy a hacer un recorrido por los autores principales, en el estudio de las características de las personalidades narcisistas. Señalaré al final los criterios diagnósticos de la última clasificación de los trastornos mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría ( DSM-5).

 Ronnigstam (1) : << Desde el innovador texto de Freud Sobre el narcisismo (1914) el concepto de narcisismo ha tenido diversas definiciones teóricas y clínicas bien resumidas por Pulver (1970), por ejemplo, una forma de perversión, una fase del desarrollo, un estado anímico objetal y como referencia a la autoestima. Además, Stolorow (1975) propuso una definición de narcisismo en términos de autorregulación. Sugirió que una actividad es mantener la cohesión y la estabilidad de las autorrepresentaciones.

Sin embargo, el narcisismo como concepto teórico ha sido gradualmente diferenciado del significado clínico y del uso del término. Actualmente parece haber un consenso en cuanto a la identificación clínica del narcisismo, como regulación de la autoestima. Esta definición implica la existencia de un estrecha relación entre el narcisismo y la regulación afectiva, el funcionamiento del superego, las relaciones interpersonales y la función cognitiva, siendo todos ellos componentes importantes de la regulación de la autoestima, Kernberg (2, 3)

El narcisismo normal se refiere a todos los aspectos de la autoestima normal, por ejemplo, autoconservación y autoconsideración, autorreafirmación personal de autoridad normal y competitividad, y un sentido de pertenencia con empatía y compasión (Stone, 1997). En el narcisismo patológico, además, la autoestima está trastornada y regulada a través de la autoestructura distorsionada con un grandioso Yo patológico (Kernberg). Esto contribuye a una autoestima frágil que necesita diversos procesos regulatorios expresivos o defensivos.

La definición de trastorno narcisista de la personalidad (TNP) ha sido altamente influenciada por las diferentes definiciones teóricas de narcisismo presentadas anteriormente. La visión más aceptada actualmente es aquella en que << el trastorno narcisista de la personalidad es un funcionamiento caracterológico representado por la regulación patológica de la autoestima >>.

1. PERSONALIDAD NARCISISTA, SEGÚN KOHUT

<< La idea de transferencia especular de Kohut, es decir, que el niño necesita de la mirada de su madre para robustecer su imagen de sí mismo y adquirir seguridad a través de la idealización externa, es heredera del gran trabajo de Lacan (1949) acerca del estadio del espejo como formador del yo. Tanto el deseo como la mirada de la madre, (tema que a su vez está muy relacionado con problemáticas que Sartre estudió en “El ser y la nada”), son para Lacan la base de la identidad del sujeto, alienado siempre en lo que dice desde fuera de él, el otro significativo. La formulación de Lacan es de más vasto alcance que la de Kohut y está teorizada en un nivel más amplio, aunque ambos se aproximan en la clínica al considerar los problemas narcisistas como el eje de la personalidad; para Lacan, el narcisismo es uno de los tres registros (imaginario) en que se mueve el sujeto; en las ideas de Kohut, es la base para las ambiciones, metas e ideales personales y también para la autoestima o el sentimiento de seguridad >>. Bleichmar, y Leiberman( 4 ).

2. PERSONALIDAD NARCISISTA, según LOWEN: Retrato e imagen. NARCISISMO, versus AMOR DE LA PROPIA IMAGEN, no del yo.                                                                

<<La fachada que levanta una persona esconde su verdadero yo ante sí misma y ante el mundo>>. Alexander Lowen . (5).

<< El narcisismo es una enfermedad tanto psicológica como cultural. En el plano individual, denota un trastorno de la personalidad caracterizado por una dedicación desmesurada a la imagen en detrimento del yo. A los narcisistas les preocupa más su apariencia que sus sentimientos. De hecho no los aceptan si estos se contradicen con la imagen deseada. Al actuar con frialdad, tienden a ser seductores y manipuladores, a luchar por conseguir poder y control. Son egoístas, están centrados en sus propios intereses, pero los verdaderos valores del yo están ausentes (a saber, poder expresarse, ser dueño de sí mismo, actuar con dignidad e integridad). A los narcisistas les falta el sentido del yo que se deriva de los sentimientos corporales. La vida les parece vacía y falta de significado, al carecer de un sentido del yo sólido. Viven en un estado de desolación.

Desde el punto de visto cultural, se puede entender el narcisismo como una pérdida de valores humanos (ausencia de interés por el entorno, por la calidad de vida, por las demás personas). Una sociedad que sacrifica su medio natural para obtener dinero y poder, no tiene sensibilidad para las necesidades humanas. La proliferación de cosas materiales se convierte en la medida del progreso vital, y el hombre se opone a la mujer, el trabajador al empresario, el individuo a la sociedad. Cuando la riqueza material está por encima de la humana, la notoriedad despierta más admiración que la dignidad y el éxito es más importante que el respeto a uno mismo, entonces la propia cultura está sobrevalorando la “imagen” y hay que considerarla como narcisista.

El narcisismo individual corre paralelo al cultural. El individuo moldea la cultura según su propia imagen y la cultura moldea a su vez al individuo. ¿Es posible comprender uno sin entender la otra? ¿Puede la psicología ignorar la sociología, o viceversa? (…) A los narcisistas se les reconoce por su falta de humanidad. Muchas veces sucede que cuando la fachada narcisista de ser superior y muy especial se rompe y deja paso a sentimientos conscientes de pérdida y tristeza, ya es demasiado tarde. (…) Lo que planteo es que el narcisismo denota un grado de irrealidad en el individuo y en la cultura. La falta de realismo no es sólo un rasgo neurótico, sino que raya en lo psicótico. Hay algo de locura en una pauta de conducta que sitúa el logro del éxito por encima de amar y ser amado. Hay algo de locura en una persona que no conecta con la realidad de su propio ser (su cuerpo y los sentimientos que se derivan de éste). Y también hay algo de locura en una cultura que contamina el aire, el agua y la tierra, en aras de alcanzar un nivel de vida “más alto” >>.

<< El narcisista no se identifica con su cuerpo, sino que más bien está disociado de él. Narciso no está enamorado de sí mismo, está enamorado de su imagen, que representa una realidad independiente. El desplazamiento de la identidad desde el yo hasta la imagen es característico de un estado narcisista…Pero, la imagen es sólo una parte del yo”. (Escisión de la personalidad). El trastorno básico es un conflicto entre la imagen y el yo corporal. El narcisismo cubre un amplio espectro comportamental: existen diversos grados de alteración o pérdida del yo. Distingo cinco tipos de trastorno narcisistas, con diferencias tanto cuantitativas como cualitativas: carácter fálico-narcisista, carácter narcisista, personalidad límite, personalidad psicopática y personalidad paranoide (de menor a mayor gravedad). Utilizando este espectro, se ve más claramente la relación existente entre los diferentes aspectos del espectro narcisista. Por ejemplo, el grado en que una persona se identifica con sus sentimientos es inversamente proporcional a su grado de narcisismo. Cuánto más narcisista es un individuo, menos se identifica con sus sentimientos. Además en este caso tiene una mayor identificación con su imagen (como opuesta al yo), junto con una idea de grandiosidad proporcional en grado. En otras palabras existe una correlación entre la negación o la carencia de sentimientos, y la falta de un sentido del yo >>. Lowen

O, dicho de otra forma, “mi imagen es el yo” (pretensión).Cuerpo-vivido y cuerpo-representado, primacía narcisista del “cuerpo-representado”.

Los narcisistas no funcionan basándose en una imagen del yo real, porque esta les resulta inaceptable. ¿Cómo pueden ignorar o negar su realidad? Lo consiguen porque no miran a su verdadero yo. Existe una diferencia entre el yo y su imagen, del mismo modo que también existe entre la persona y su reflejo en el espejo.

Si el cuerpo es el yo, la imagen del yo real tiene que ser una imagen corporal. Sólo es posible dejar de lado la imagen del yo real por medio de negar la realidad del yo encarnado. Los narcisistas no niegan que tienen un cuerpo. Su comprensión de la realidad no es tan débil. Pero ven el cuerpo como un instrumento de la mente, sujeto a la voluntad de esta, que opera de acuerdo con sus imágenes, sin sentimiento.

 Esto implica una elección de un rol en el guión de la vida y como tal se es y se da vida a un personaje; la persona y su problemática siempre están debajo del actor.

“El narcisista se convierte él mismo en su propio mundo y a su vez cree que el mundo entero es él” Rubin, citado por Lowen.

Para Lowen, << la frialdad emocional, (…), su falta de humanidad, es el trastorno básico que distingue a la personalidad narcisista >>.

3. PERSONALIDAD NARCISISTA, según KERNBERG: Los demás, “sombras” sin vida, o “marionetas” y “limones”. Trastorno narcisista de la personalidad. 

<< Según Van der Waals, el narcisismo patológico está caracterizado por el desarrollo simultáneo de formas patológicas de amor a sí mismo y formas patológicas de amor objetal. A.Reich sugirió que en las personalidades n. se produce una función regresiva entre el sí-mismo y un primitivo ideal del yo. Por mi parte, considero que en la p.n. tiene lugar una refusión de las imágenes internalizadas de sí mismo y de los objetos en una etapa del desarrollo en que los límites yoicos ya están estabilizados. En ese momento y a modo de defensa contra una realidad intolerable en el campo interpersonal se produce una fusión de las imágenes del sí mismo ideal, del objeto ideal y del sí mismo real, junto con la desvalorización y destrucción tanto de las imágenes objetales como de los objetos externos .En sus fantasías, se identifican con las imágenes ideales de sí mismos, para negar la normal dependencia de los objetos externos y de las representaciones internalizadas de estos.

Es como si dijeran: “ya no es necesario que tema ser rechazado por no estar a la altura del ideal de mí mismo, que por sí sólo me permite ser amado por la persona ideal que imagino me amaría. Esa persona ideal, mi imagen ideal de esa persona y mi propia persona real somos uno, y mejor que la persona ideal que yo deseaba que me amara: por lo tanto ya no necesito de nadie más” >>. Kernberg. (Constitución de un concepto inflado de sí mismo en el que el sí mismo real, el sí mismo ideal y el objeto ideal se confunden; haciendo desaparecer la normal tensión entre el sí mismo real, el sí mismo ideal y el objeto ideal).

<< Esta manera de percibir a los demás, sobre todo a las personas que no están idealizadas, como sombras sin vida o marionetas, es relativamente frecuente en estos pacientes. Las personas idealizadas de las que parecen “depender” resultan ser por lo general una proyección de la concepción grandiosa que tienen de sí mismos. El mundo interno de los pacientes narcisistas parece estar poblado únicamente por representantes idealizados de sí mismos, por “sombras” de los demás y por temidos enemigos. Las relaciones del paciente narcisista con los demás tienen fines puramente explotadores, como si estuviera exprimiendo un limón y arrojando después la cáscara vacía: para él, las otras personas poseen en su interior algo que él tiene que extraer, o bien ya han sido vaciadas y por lo tanto carecen de valor… Su actitud hacia los demás puede reflejar desvalorización (los arroja a un lado después de haber extraído de ellos todo lo que necesita) o temor (los otros pueden atacarlo, explotarlo y obligarlo a someterse). En la base misma de esta dicotomía se encuentra aún una imagen aún más profunda de la relación con los objetos externos, precisamente aquella contra la cual el paciente erigió todas las demás estructuras patológicas; es la imagen de sí mismo hambriento, enfurecido, vacío, dominado por la rabia impotente ante la frustración y el temor que le causa un mundo tan lleno de odio y deseos de venganza como él mismo >>. Kernberg.

Lowen, cita a Kernberg: en los narcisistas “se encuentran diversas combinaciones de ambición desmedida, fantasías de grandeza, sentimientos de inferioridad y excesiva dependencia de la admiración y aclamación externas”, también según este autor son características de la personalidad narcisista “la inseguridad e insatisfacción crónicas acerca de sí misma, la explotación consciente o inconsciente de los demás y la crueldad hacia otras personas”. El problema se desarrolla durante la temprana infancia, la “fusión del yo ideal y de la imagen del yo real, como defensa contra una realidad intolerable en el ámbito interpersonal”. Dicho de una forma menos técnica, lo que dice Kernberg es que el narcisista queda atrapado en su imagen. En realidad, no puede distinguir ente la imagen de quien imagina que es y la imagen de quien es en realidad. Las dos visiones se funden en una sola.

<< En la obra de Kernberg se pone de manifiesto, su interés por encontrar puntos de confluencia entre diferentes perspectivas teóricas psicoanalíticas. Se aprecian concordancias importantes entre esta valoración del narcisismo entre este autor y Kohut, pero en donde existe una divergencia importante es en lo relacionado con la importancia dada por Kernberg a los impulsos agresivos y en no atribuir a un defecto de los objetos externos la etiopatogenia del narcisismo (expresada a través de la transferencia idealizadora), sino a una incapacidad del sujeto de idealizar a sus progenitores a consecuencia de tener grandes montos de rabia y envidia en su relación con ellos. Kernberg acepta la idea de que la agresión humana es autónoma (por lo menos, en parte, no depende de la frustración >>. Bleichmar, y Leiberman.

4. CRITERIOS EN EL DSM-V: TRASTORNO NARCISISTA DE LA PERSONALIDAD

Patrón dominante de grandeza (en la fantasía o en el comportamiento), necesidad de admiración y falta de empatía, que comienza en las primeras etapas de la vida adulta y se presenta en diversos contextos, y que se manifiesta por cinco (o más) de los hechos siguientes:

  1. Tiene sentimientos de grandeza y prepotencia (p. ej., exagera 
sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin 
contar con los correspondientes éxitos).
  2. Está absorto en fantasías de éxito, poder, brillantez, belleza o 
amor ideal ilimitado.
  3. Cree que es “especial” y único, y que sólo pueden comprenderle o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) especiales o de alto estatus.
  4. Tiene una necesidad excesiva de admiración.
  5. Muestra un sentimiento de privilegio (es decir, expectativas no 
razonables de tratamiento especialmente favorable o de cumplimiento automático de sus expectativas).
  6. Explota las relaciones interpersonales (es decir, se aprovecha 
de los demás para sus propios fines).
  7. Carece de empatía: no está dispuesto a reconocer o a identifi
carse con los sentimientos y necesidades de los demás.
  8. Con frecuencia envidia a los demás o cree que éstos sienten envidia de él.
  9. Muestra comportamientos o actitudes arrogantes, de superioridad.

 

individuo

Más información: http://www.psicoterapialasal.com/wp-admin/post.php?post=2430&action=edit

 

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BIBLIOGRAFIA

  1. Ronnigstam, E. (compiladores, Rubio, V. y Pérez, A.). (2003). “Trastornos de la Personalidad”. Ed. Elsevier.
  1. Kernberg, O. (1979). “Desórdenes fronterizos y narcisismo patológico”. Paidós. Psicología Profunda.
  2. Kernberg, O. (1979). “La teoría de las relaciones objetales y el psicoanálisis clínico” .Paidós.
  1. N,M, y Leiberman de Bleichmar. C, (1997). “El psicoanálisis después de Freud. Teoría y clínica”. Ed. Paidós.
  2. Lowen, A. (2000). “El narcisismo. La enfermedad de nuestro tiempo”. Paidós.
  3. American Psychiatric Association. (201 ). DSM-V, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Ed. Masson. 2014