El trabajo en grupo desde la psicoterapia Gestalt

octubre 17, 2015

“Nadie puede computar ese vértigo, la cifra de lo que multiplican los espejos, de sombras que se alargan y regresan, de pasos que divergen y convergen”.  J.L BORGES, Antología poética

En Psicoterapia La Sal ofrecemos terapias en grupo desde el enfoque de la Psicoterapia Gestalt. Os resumimos los aspectos más importantes de este tipo de terapia.

Un psicoterapeuta de la Gestalt es directivo, interviene en la actividad del grupo, proponiendo e incluso, participando en las experiencias, en los ejercicios y juegos y en los experimentos grupales que involucren a la totalidad de los miembros. Atiende a la autenticidad y franqueza de las comunicaciones y conductas, “haciendo más hincapié terapéutico en la singularidad y en la espontaneidad del individuo en la interacción grupal”.


En el grupo se trata de incorporar a la labor terapéutica gestáltica los procesos interpersonales y las experiencias comunes existentes en todo momento en el grupo como fenómenos del aquí y ahora.

Zinker define el grupo como una comunidad creativa de aprendizaje y delinea por lo menos cuatro “principios básicos del proceso grupal gestáltico”, que son los siguientes:

  1. La necesidad de prestar atención a la experiencia que está constantemente presente en el grupo (experiencia grupal).
  2. El reconocimiento de la existencia de un darse cuenta que está ocurriendo también en el grupo como organismo y no sólo en los individuos aislados (darse cuenta grupal).
  3. La importancia de las situaciones de contacto (relación, reconocimiento del otro como distinto de mí) y por lo tanto, de la presencia de límites entre los miembros del grupo.
  4. La necesidad de que el “facilitador” del grupo promueva y estimule experimentos interactivos entre los participantes.

Posteriormente, Zinker aplica el “ciclo gestáltico” al proceso de un grupo de terapia Gestalt para explicar la evolución y las fases de la vida del grupo. El grupo se inicia a nivel de “sensación”, genera luego su propia “conciencia”, moviliza su peculiar grado de “energía” y su sistema de “acción”. Desarrolla procesos de intimidad y “contacto” y completa su curso con el logro de un sentido de arraigo, descanso, silencio o “retirada”.

Dinámica de grupo y sus etapas

Elaine Kepner plantea la interacción de la terapia Gestalt y la dinámica de grupos. Considera al grupo como un sistema social, como un “ambiente psicosocial” o un sistema que afecta al comportamiento de los elementos que lo integran y, a su vez, es afectado por la conducta de sus componentes. Estos procesos de influencia recíproca tienen lugar mediante un “proceso gestáltico” que se produce en los grupos y atraviesan diferentes etapas:

  1. Identidad y dependencia: darse cuenta de uno mismo y de los otros y darse cuenta grupal.
  2. Influencia y contradependencia: el tema de la autoridad y el control. Confrontación al líder.
  3. Intimidad e interdependencia: apoyo, reciprocidad y contacto.
  4. Cierre o retirada:  asuntos inconclusos y reconocimiento de los no concluidos.

Tipos de periodos en los grupos

Marta Atienza señala que el grupo atraviesa diversos períodos, algunos más regresivos y otros más adultos:

  • Período de desorganización: se da al comienzo, por un temor a lo desconocido.
  • Período voraz-dependiente: se produce competencia entre los participantes por la atención del terapeuta.
  • Período de condenación: hay enjuiciamientos y consejos entre los miembros. Falta de acompañamiento.
  • Período intelectualizador: se evitan los afectos y prima la comprensión intelectual.
  • Período elaborativo: se facilita la profundización y se apoyan y crecen los miembros de la terapia de grupo.

En terapia Gestalt se trabaja con grupos de muy diversas maneras, casi siempre en función del estilo personal del terapeuta. Se trata de atender especialmente a lo que el grupo expresa de muy diferentes maneras: verbal y gestualmente, en la distribución de espacio, en el silencio, en el tono de voz, en el código del lenguaje (personal e impersonal). A esta escucha conviene dedicarle el tiempo inicial, durará más o menos en función del material que aparezca y de la habilidad del terapeuta para captarlo.

Intervenir significa a veces señalar los aspectos fenomenológicos observados, devolver lo obvio que el grupo no percibe, no se “da cuenta” o no se percata.

La señalización gestáltica trata de invitar a la experiencia. Esto puede desembocar en un trabajo individual al estilo de lo que denominamos “Gestalt en grupo”. El trabajo individual ocupa el lugar del “emergente grupal”, permite que aflore en forma de conflicto personal lo que sería el conflicto grupal para que aflore la conciencia y apertura del grupo. Los experimentos o ejercicios parten de una hipótesis acerca de lo que está pasando en el momento, son improvisados y se proponen para explorar y ampliar la conciencia, para que el grupo se percate más y mejor de lo que ocurre.

Hay ejercicios colectivos en Gestalt cuya probada eficacia les hace especialmente útiles en según que momentos:

  • Rondas grupales donde cada uno expresa su percepción de los otros. Pone de relieve una de las mayores ventajas del grupo: la multiplicación de espejos proyectivos, la situación grupal favorece que cada persona deposite en los demás miembros del grupo aspectos propios rechazados.
  • Juegos de acercamiento y distanciamiento, en el que cada cual puede experimentar sus temores y deseos de contacto con los otros.
  • Fantasías dirigidas donde el terapeuta puede proponer imágenes significativas que amplifiquen la conciencia emocional del momento grupal. A veces son de corte regresivo: fantasías de vuelta a la infancia para rememorar y vivenciar asuntos emocionales inconclusos. Otras, son proyecciones del futuro para tantear los aspectos motivacionales, las metas de autorrealización y denunciar las paralizaciones que hace que en el presente el grupo no se haga responsable de sus legítimas necesidades.

En ocasiones, ayudan a jugar a favor de las resistencias para desarticular de forma simbólica lo defensivo: alentar la evitación, refugiándose en fantasías gratificantes y luego volver con más fuerza y seguridad a enfocar lo conflictivo donde antes se atascó el grupo.

Más información

Próximamente, el Centro de Psicoterapia La Sal situado en la zona de delicias/embajadores en Madrid se va a iniciar una terapia de grupo el sábado día 31 de octubre del 2015 para todos aquellos que estéis interesados en el trabajo en grupo desde la psicoterapia Gestalt.

Está abierto el plazo de inscripción y las plazas son limitadas. Para más información puede ponerse en contacto con nosotras a través de un correo electrónico a info@psicoterapialasal.com o en el número de teléfono: 644 289 281.

Bibliografía: Peñarrubia, F. Terapia gesaltalt. La vía de un vacío fértil. Alianza editorial.