Hay personas que viven continuamente preocupadas, sufriendo por lo que pueda pasar, siempre pensando en los problemas… Preocuparse puede ser útil cuando se necesitar tomar una decisión, pero la preocupación constante es un problema que impide vivir de una manera relajada.
Las personas que siente preocupación crónica se sienten nerviosas con frecuencia y suelen tener problemas para concentrarse o dormir correctamente.



