La terapia con animales consiste en realizar un tratamiento terapéutico dirigido por un profesional que hace uso de animales para mejorar distintos aspectos del paciente, que pueden ser tanto físicos como emocionales, sociales o cognitivos.
Es posible hacerlo de manera individual o grupal, siendo los perros, caballos o delfines algunas de las especies más utilizadas, aunque se puede hacer uso de casi todas las que existen para ayudar a la recuperación de quien opta por este tipo de tratamiento. Los delfines, por ejemplo, suelen trabajar con personas con parálisis cerebral, autismo o síndrome de Down, entre otros.



