Blog de Actualidad | Centro de Psicoterapia y Psicología en Madrid

El estrés en cuidadores de mayores dependientes (Crespo & López, 2008)

junio 2, 2015

En este libro, Crespo & López abordan el tema de las personas cuidadoras centrándose en los costes personales que conlleva el hecho de cuidar, en especial se centran en el estrés y en los aspectos emocionales.

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Descubriendo la psicoterapia gestalt

mayo 22, 2015

<< Tú debes>>, obediencia incondicionada de los estoicos, de las órdenes religiosas, de la filosofía de Kant…Por encima del <<tú debes>>está el <<yo quiero>>. Por encima del <<yo quiero>> está el << yo soy>>

 

Nietzsche, la voluntad del poder

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Mujeres, cuidado informal y género

mayo 12, 2015

1. INTRODUCCIÓN:

El sistema de provisión de cuidados de salud en España se basa primordialmente en el cuidado llamado informal o familiar, que se entiende como el realizado en el ámbito del domicilio, por el que habitualmente no se percibe remuneración económica alguna y en el que se establece algún vínculo emocional entre la persona cuidadora y la receptora de los cuidados. Este tipo de recurso tiene una importancia cuantitativa y cualitativa primordial, puede llegar al 95% del total de los cuidados ofertados a personas dependientes, es el preferido por las personas dependientes en el ambiente íntimo del hogar, y se adapta a las diversas experiencias y problemas de salud (Bover-Bover, 2006).

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Técnicas de control de la activación

mayo 6, 2015

Las técnicas de control de la activación los psicólogos las utilizan para inducir en el organismo estados de relajación. En diferentes investigaciones que se han realizado se ha demostrado su eficacia en el tratamiento de insomnio, hipertensión, cefaleas tensionales, asma bronquial, fobias y tensión en general, ya sea causada por motivos laborales o personales. También se utilizan como técnicas complementarias a la psicoterapia para ansiedad a hablar en público, ansiedad generalizada, colon irritable, dolor crónico y las disfunciones sexuales.

Los efectos de las técnicas de relajación se ha comprobado que intervienen en los procesos fisiológicos relacionados con la ansiedad como son la frecuencia cardíaca y respiratoria, el consumo de oxígeno, la tensión muscular tónica y la transmisión dérmica y tensión arterial.

Las técnicas más usadas por los psicoterapeutas son la relajación progresiva de Jacobson y el entrenamiento autógeno de Schultz. Otras estrategias complementarias a la relajación utilizada por los psicólogos son: el yoga, la meditación o la hipnosis.

Sin embargo, la relajación puede ser perjudicial para determinados pacientes porque puede provocar pérdida de control de la realidad y producir estados disociativos además de aumentar efectos de ciertas drogas y fármacos como las bezodiacepinas. Además puede facilitar la recuperación de reacciones emocionales o deseos ocultos o reprimidos.

Ahora vamos a pasar a describir las diferentes técnicas que se pueden usar como complementarias a un proceso de psicoterapia.

RELAJACIÓN MUSCULAR PROGRESIVA    

Fue desarrollado por Jacobson que intenta enseñar a la persona a relajarse por medio de ejercicios en los que tense y relaje de forma alternativa sus distintos grupos musculares. El objetivo es que la persona aprenda a identificar señales fisiológicas provenientes de sus músculos cuando están en tensión y ponga en marcha las habilidades aprendidas para reducirlas. Este procedimiento requiere un amplio periodo de tiempo para aprender a relajarse.Cada ejercicio debe hacerse dos o tres veces seguidas, alternando los periodos de tensión ( no más de diez segundos) con períodos de relajación ( por lo menos tres veces más largos que los de tensión, alrededor de treinta segundos).Creemos conveniente señalar los principales problemas que pueden aparecer durante las sesiones de entrenamiento en relajación progresiva:

– Calambres musculares
– Movimientos
– Ruidos del exterior
– Risa
– Espasmos y tics
– Pensamientos perturbadores
– Dormir
– Incapacidad para relajar grupos musculares específicos
– Sensaciones extrañas durante la relajación
– Activación interna

ENTRENAMIENTO AUTÓGENO

El entrenamiento autógeno de Schultz y Luthe consiste en entrenar al paciente para que sea él mismo el que se aplique la relajación. Se basa en la idea de unir cuerpo y ente, según la cual, una adecuada representación mental generará el cambio corporal.Se trata de conseguir una desconexión del organismo que suponga un cambio de actitud y un cambio para afrontar las demandas del exterior. La modificación de la tensión en una sensación de relajación y tranquilidad se consigue por concentración interna en determinadas representaciones preestablecidas a través de un aprendizaje progresivo.Se trata de conseguir generar sensaciones corporales típicas como pesadez, calor, etc. Los ejercicios se dividen en dos ciclos aunque lo habitual es entrenar a la persona sólo en los ejercicios del grado inferior, la utilización del ciclo superior es poco frecuente.Los ejercicios del ciclo inferior: relajación muscular ( “mi brazo pesa mucho”), regulación vascular ( “ mi brazo está caliente”), regulación cardíaca ( “ mi corazón late tranquilo”) control de la respiración ( “ mi respiración es tranquila”), regulación de los órganos abdominales ( “ mi plexo solar está caliente”) y regulación de la región cefálica ( “mi frente está fresca”).

CONTROL DE LA RESPIRACIÓN 

Una respiración correcta que permita la oxigenación del organismo se ve dificultada por las posturas de la vida cotidiana, los ritmos de vida, las ropas y las situaciones de estrés que posibilitan patrones de respiración acelerados.Los ejercicios de respiración están dirigidos a ejercer un control voluntario sobre la respiración. Hay que entrenar al paciente a tasas bajas de inspiración caracterizada por tasas bajas de inspiración, volúmenes elevados de aire y respiraciones predominantemente abdominales, lo que incrementaría el control parasimpático, con descensos importantes en la tasa cardíaca.Una vez realizado esto se animará al paciente a practicar la respiración en diferentes situaciones y posturas con el fin de automatizar y generalizar esta forma de respirar a la mayoría de situaciones de su vida.

 

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Psicologos embajadores

¿Qué es el narcisismo?

abril 16, 2015

                                                                                                           «La fachada de la casa pertenece a quien mira”

                                                                                                                                                                 (Proverbio chino) 

 ¿Soy como yo creo ser o como los demás creen que soy? Aquí es donde estas líneas se vuelven una  confesión, en presencia de mi yo desconocido e incognoscible para mí mismo. Aquí es donde creo la leyenda tras la cual me oculto.
Unamuno

 ¿QUÉ ES EL NARCISISMO? (CONCEPTO DE NARCISISMO)

Resumen: En este trabajo, voy a hacer un recorrido por los autores principales, en el estudio de las características de las personalidades narcisistas. Señalaré al final los criterios diagnósticos de la última clasificación de los trastornos mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría ( DSM-5).

 Ronnigstam (1) : << Desde el innovador texto de Freud Sobre el narcisismo (1914) el concepto de narcisismo ha tenido diversas definiciones teóricas y clínicas bien resumidas por Pulver (1970), por ejemplo, una forma de perversión, una fase del desarrollo, un estado anímico objetal y como referencia a la autoestima. Además, Stolorow (1975) propuso una definición de narcisismo en términos de autorregulación. Sugirió que una actividad es mantener la cohesión y la estabilidad de las autorrepresentaciones.

Sin embargo, el narcisismo como concepto teórico ha sido gradualmente diferenciado del significado clínico y del uso del término. Actualmente parece haber un consenso en cuanto a la identificación clínica del narcisismo, como regulación de la autoestima. Esta definición implica la existencia de un estrecha relación entre el narcisismo y la regulación afectiva, el funcionamiento del superego, las relaciones interpersonales y la función cognitiva, siendo todos ellos componentes importantes de la regulación de la autoestima, Kernberg (2, 3)

El narcisismo normal se refiere a todos los aspectos de la autoestima normal, por ejemplo, autoconservación y autoconsideración, autorreafirmación personal de autoridad normal y competitividad, y un sentido de pertenencia con empatía y compasión (Stone, 1997). En el narcisismo patológico, además, la autoestima está trastornada y regulada a través de la autoestructura distorsionada con un grandioso Yo patológico (Kernberg). Esto contribuye a una autoestima frágil que necesita diversos procesos regulatorios expresivos o defensivos.

La definición de trastorno narcisista de la personalidad (TNP) ha sido altamente influenciada por las diferentes definiciones teóricas de narcisismo presentadas anteriormente. La visión más aceptada actualmente es aquella en que << el trastorno narcisista de la personalidad es un funcionamiento caracterológico representado por la regulación patológica de la autoestima >>.

1. PERSONALIDAD NARCISISTA, SEGÚN KOHUT

<< La idea de transferencia especular de Kohut, es decir, que el niño necesita de la mirada de su madre para robustecer su imagen de sí mismo y adquirir seguridad a través de la idealización externa, es heredera del gran trabajo de Lacan (1949) acerca del estadio del espejo como formador del yo. Tanto el deseo como la mirada de la madre, (tema que a su vez está muy relacionado con problemáticas que Sartre estudió en “El ser y la nada”), son para Lacan la base de la identidad del sujeto, alienado siempre en lo que dice desde fuera de él, el otro significativo. La formulación de Lacan es de más vasto alcance que la de Kohut y está teorizada en un nivel más amplio, aunque ambos se aproximan en la clínica al considerar los problemas narcisistas como el eje de la personalidad; para Lacan, el narcisismo es uno de los tres registros (imaginario) en que se mueve el sujeto; en las ideas de Kohut, es la base para las ambiciones, metas e ideales personales y también para la autoestima o el sentimiento de seguridad >>. Bleichmar, y Leiberman( 4 ).

2. PERSONALIDAD NARCISISTA, según LOWEN: Retrato e imagen. NARCISISMO, versus AMOR DE LA PROPIA IMAGEN, no del yo.                                                                

<<La fachada que levanta una persona esconde su verdadero yo ante sí misma y ante el mundo>>. Alexander Lowen . (5).

<< El narcisismo es una enfermedad tanto psicológica como cultural. En el plano individual, denota un trastorno de la personalidad caracterizado por una dedicación desmesurada a la imagen en detrimento del yo. A los narcisistas les preocupa más su apariencia que sus sentimientos. De hecho no los aceptan si estos se contradicen con la imagen deseada. Al actuar con frialdad, tienden a ser seductores y manipuladores, a luchar por conseguir poder y control. Son egoístas, están centrados en sus propios intereses, pero los verdaderos valores del yo están ausentes (a saber, poder expresarse, ser dueño de sí mismo, actuar con dignidad e integridad). A los narcisistas les falta el sentido del yo que se deriva de los sentimientos corporales. La vida les parece vacía y falta de significado, al carecer de un sentido del yo sólido. Viven en un estado de desolación.

Desde el punto de visto cultural, se puede entender el narcisismo como una pérdida de valores humanos (ausencia de interés por el entorno, por la calidad de vida, por las demás personas). Una sociedad que sacrifica su medio natural para obtener dinero y poder, no tiene sensibilidad para las necesidades humanas. La proliferación de cosas materiales se convierte en la medida del progreso vital, y el hombre se opone a la mujer, el trabajador al empresario, el individuo a la sociedad. Cuando la riqueza material está por encima de la humana, la notoriedad despierta más admiración que la dignidad y el éxito es más importante que el respeto a uno mismo, entonces la propia cultura está sobrevalorando la “imagen” y hay que considerarla como narcisista.

El narcisismo individual corre paralelo al cultural. El individuo moldea la cultura según su propia imagen y la cultura moldea a su vez al individuo. ¿Es posible comprender uno sin entender la otra? ¿Puede la psicología ignorar la sociología, o viceversa? (…) A los narcisistas se les reconoce por su falta de humanidad. Muchas veces sucede que cuando la fachada narcisista de ser superior y muy especial se rompe y deja paso a sentimientos conscientes de pérdida y tristeza, ya es demasiado tarde. (…) Lo que planteo es que el narcisismo denota un grado de irrealidad en el individuo y en la cultura. La falta de realismo no es sólo un rasgo neurótico, sino que raya en lo psicótico. Hay algo de locura en una pauta de conducta que sitúa el logro del éxito por encima de amar y ser amado. Hay algo de locura en una persona que no conecta con la realidad de su propio ser (su cuerpo y los sentimientos que se derivan de éste). Y también hay algo de locura en una cultura que contamina el aire, el agua y la tierra, en aras de alcanzar un nivel de vida “más alto” >>.

<< El narcisista no se identifica con su cuerpo, sino que más bien está disociado de él. Narciso no está enamorado de sí mismo, está enamorado de su imagen, que representa una realidad independiente. El desplazamiento de la identidad desde el yo hasta la imagen es característico de un estado narcisista…Pero, la imagen es sólo una parte del yo”. (Escisión de la personalidad). El trastorno básico es un conflicto entre la imagen y el yo corporal. El narcisismo cubre un amplio espectro comportamental: existen diversos grados de alteración o pérdida del yo. Distingo cinco tipos de trastorno narcisistas, con diferencias tanto cuantitativas como cualitativas: carácter fálico-narcisista, carácter narcisista, personalidad límite, personalidad psicopática y personalidad paranoide (de menor a mayor gravedad). Utilizando este espectro, se ve más claramente la relación existente entre los diferentes aspectos del espectro narcisista. Por ejemplo, el grado en que una persona se identifica con sus sentimientos es inversamente proporcional a su grado de narcisismo. Cuánto más narcisista es un individuo, menos se identifica con sus sentimientos. Además en este caso tiene una mayor identificación con su imagen (como opuesta al yo), junto con una idea de grandiosidad proporcional en grado. En otras palabras existe una correlación entre la negación o la carencia de sentimientos, y la falta de un sentido del yo >>. Lowen

O, dicho de otra forma, “mi imagen es el yo” (pretensión).Cuerpo-vivido y cuerpo-representado, primacía narcisista del “cuerpo-representado”.

Los narcisistas no funcionan basándose en una imagen del yo real, porque esta les resulta inaceptable. ¿Cómo pueden ignorar o negar su realidad? Lo consiguen porque no miran a su verdadero yo. Existe una diferencia entre el yo y su imagen, del mismo modo que también existe entre la persona y su reflejo en el espejo.

Si el cuerpo es el yo, la imagen del yo real tiene que ser una imagen corporal. Sólo es posible dejar de lado la imagen del yo real por medio de negar la realidad del yo encarnado. Los narcisistas no niegan que tienen un cuerpo. Su comprensión de la realidad no es tan débil. Pero ven el cuerpo como un instrumento de la mente, sujeto a la voluntad de esta, que opera de acuerdo con sus imágenes, sin sentimiento.

 Esto implica una elección de un rol en el guión de la vida y como tal se es y se da vida a un personaje; la persona y su problemática siempre están debajo del actor.

“El narcisista se convierte él mismo en su propio mundo y a su vez cree que el mundo entero es él” Rubin, citado por Lowen.

Para Lowen, << la frialdad emocional, (…), su falta de humanidad, es el trastorno básico que distingue a la personalidad narcisista >>.

3. PERSONALIDAD NARCISISTA, según KERNBERG: Los demás, “sombras” sin vida, o “marionetas” y “limones”. Trastorno narcisista de la personalidad. 

<< Según Van der Waals, el narcisismo patológico está caracterizado por el desarrollo simultáneo de formas patológicas de amor a sí mismo y formas patológicas de amor objetal. A.Reich sugirió que en las personalidades n. se produce una función regresiva entre el sí-mismo y un primitivo ideal del yo. Por mi parte, considero que en la p.n. tiene lugar una refusión de las imágenes internalizadas de sí mismo y de los objetos en una etapa del desarrollo en que los límites yoicos ya están estabilizados. En ese momento y a modo de defensa contra una realidad intolerable en el campo interpersonal se produce una fusión de las imágenes del sí mismo ideal, del objeto ideal y del sí mismo real, junto con la desvalorización y destrucción tanto de las imágenes objetales como de los objetos externos .En sus fantasías, se identifican con las imágenes ideales de sí mismos, para negar la normal dependencia de los objetos externos y de las representaciones internalizadas de estos.

Es como si dijeran: “ya no es necesario que tema ser rechazado por no estar a la altura del ideal de mí mismo, que por sí sólo me permite ser amado por la persona ideal que imagino me amaría. Esa persona ideal, mi imagen ideal de esa persona y mi propia persona real somos uno, y mejor que la persona ideal que yo deseaba que me amara: por lo tanto ya no necesito de nadie más” >>. Kernberg. (Constitución de un concepto inflado de sí mismo en el que el sí mismo real, el sí mismo ideal y el objeto ideal se confunden; haciendo desaparecer la normal tensión entre el sí mismo real, el sí mismo ideal y el objeto ideal).

<< Esta manera de percibir a los demás, sobre todo a las personas que no están idealizadas, como sombras sin vida o marionetas, es relativamente frecuente en estos pacientes. Las personas idealizadas de las que parecen “depender” resultan ser por lo general una proyección de la concepción grandiosa que tienen de sí mismos. El mundo interno de los pacientes narcisistas parece estar poblado únicamente por representantes idealizados de sí mismos, por “sombras” de los demás y por temidos enemigos. Las relaciones del paciente narcisista con los demás tienen fines puramente explotadores, como si estuviera exprimiendo un limón y arrojando después la cáscara vacía: para él, las otras personas poseen en su interior algo que él tiene que extraer, o bien ya han sido vaciadas y por lo tanto carecen de valor… Su actitud hacia los demás puede reflejar desvalorización (los arroja a un lado después de haber extraído de ellos todo lo que necesita) o temor (los otros pueden atacarlo, explotarlo y obligarlo a someterse). En la base misma de esta dicotomía se encuentra aún una imagen aún más profunda de la relación con los objetos externos, precisamente aquella contra la cual el paciente erigió todas las demás estructuras patológicas; es la imagen de sí mismo hambriento, enfurecido, vacío, dominado por la rabia impotente ante la frustración y el temor que le causa un mundo tan lleno de odio y deseos de venganza como él mismo >>. Kernberg.

Lowen, cita a Kernberg: en los narcisistas “se encuentran diversas combinaciones de ambición desmedida, fantasías de grandeza, sentimientos de inferioridad y excesiva dependencia de la admiración y aclamación externas”, también según este autor son características de la personalidad narcisista “la inseguridad e insatisfacción crónicas acerca de sí misma, la explotación consciente o inconsciente de los demás y la crueldad hacia otras personas”. El problema se desarrolla durante la temprana infancia, la “fusión del yo ideal y de la imagen del yo real, como defensa contra una realidad intolerable en el ámbito interpersonal”. Dicho de una forma menos técnica, lo que dice Kernberg es que el narcisista queda atrapado en su imagen. En realidad, no puede distinguir ente la imagen de quien imagina que es y la imagen de quien es en realidad. Las dos visiones se funden en una sola.

<< En la obra de Kernberg se pone de manifiesto, su interés por encontrar puntos de confluencia entre diferentes perspectivas teóricas psicoanalíticas. Se aprecian concordancias importantes entre esta valoración del narcisismo entre este autor y Kohut, pero en donde existe una divergencia importante es en lo relacionado con la importancia dada por Kernberg a los impulsos agresivos y en no atribuir a un defecto de los objetos externos la etiopatogenia del narcisismo (expresada a través de la transferencia idealizadora), sino a una incapacidad del sujeto de idealizar a sus progenitores a consecuencia de tener grandes montos de rabia y envidia en su relación con ellos. Kernberg acepta la idea de que la agresión humana es autónoma (por lo menos, en parte, no depende de la frustración >>. Bleichmar, y Leiberman.

4. CRITERIOS EN EL DSM-V: TRASTORNO NARCISISTA DE LA PERSONALIDAD

Patrón dominante de grandeza (en la fantasía o en el comportamiento), necesidad de admiración y falta de empatía, que comienza en las primeras etapas de la vida adulta y se presenta en diversos contextos, y que se manifiesta por cinco (o más) de los hechos siguientes:

  1. Tiene sentimientos de grandeza y prepotencia (p. ej., exagera 
sus logros y talentos, espera ser reconocido como superior sin 
contar con los correspondientes éxitos).
  2. Está absorto en fantasías de éxito, poder, brillantez, belleza o 
amor ideal ilimitado.
  3. Cree que es “especial” y único, y que sólo pueden comprenderle o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) especiales o de alto estatus.
  4. Tiene una necesidad excesiva de admiración.
  5. Muestra un sentimiento de privilegio (es decir, expectativas no 
razonables de tratamiento especialmente favorable o de cumplimiento automático de sus expectativas).
  6. Explota las relaciones interpersonales (es decir, se aprovecha 
de los demás para sus propios fines).
  7. Carece de empatía: no está dispuesto a reconocer o a identifi
carse con los sentimientos y necesidades de los demás.
  8. Con frecuencia envidia a los demás o cree que éstos sienten envidia de él.
  9. Muestra comportamientos o actitudes arrogantes, de superioridad.

 

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Más información: https://www.psicoterapialasal.com/wp-admin/post.php?post=2430&action=edit

 

Psicólogos embajadores

 

BIBLIOGRAFIA

  1. Ronnigstam, E. (compiladores, Rubio, V. y Pérez, A.). (2003). “Trastornos de la Personalidad”. Ed. Elsevier.
  1. Kernberg, O. (1979). “Desórdenes fronterizos y narcisismo patológico”. Paidós. Psicología Profunda.
  2. Kernberg, O. (1979). “La teoría de las relaciones objetales y el psicoanálisis clínico” .Paidós.
  1. N,M, y Leiberman de Bleichmar. C, (1997). “El psicoanálisis después de Freud. Teoría y clínica”. Ed. Paidós.
  2. Lowen, A. (2000). “El narcisismo. La enfermedad de nuestro tiempo”. Paidós.
  3. American Psychiatric Association. (201 ). DSM-V, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Ed. Masson. 2014

 

Relato y pensamiento dualista

abril 15, 2015

Resumen: El pensamiento fácil, está estrechamente ligado en su vertiente ética al pensamiento dualista. Estos instrumentos son inadecuados para el análisis del significado psíquico de la conducta humana. En la práctica clínica el psicólogo dinámico necesita para una escucha comprensiva del relato que oye, un esquema referencial operativo, que iremos progresivamente intentando mostrar, que es la base sobre la que se asientan sus intervenciones terapéuticas.

Han llegado a nosotros datos fragmentarios a través de los medios de comunicación, sobre la historia de Andreas Lubitz, que dejó tras de sí 150 víctimas, en la tragedia aérea de los Alpes franceses. En este artículo: http://www.doctologia.es/psicologia-psiquiatria/lubitz-no-estaba-loco-decidio-morir-matando/, el psiquiatra Vicente Ezquerro, apunta inductivamente hacia la existencia de una patología narcisista en Lubitz. El interés que ha despertado esta hipótesis, me servirá para ir desarrollando en artículos sucesivos esta problemática del narcisismo, que si bien en ocasiones se constituye como todo un trastorno de la personalidad, en otras ocasiones este término, narcisismo, es utilizado como algo constitutivo de la personalidad de todos los seres humanos y que forma parte del self (lo que constituye todo un motivo de confusión). En esta ocasión iremos introduciendo progresivamente elementos que nos ayuden a pensar e ir construyendo un mosaico que nos permita acercarnos a la problemática del trastorno narcisista de la personalidad, auténtico paradigma de la problemática derivada de este déficit de falta o ausencia de empatía; intentando por parte de la autora que nos sirva para aproximarnos a la génesis de este problema, arrojando sentido sobre el aspecto constitutivo y necesario del ser humano: nos constituimos como personas en las relaciones significativas, los humanos somos seres relacionales y, en definitiva, la base de lo humano, lo que nos salva del ensimismamiento, del atrapamiento de la imagen en el espejo, son los otros.

<< El drama del pensamiento dualista es que necesita dividir el mundo para designar el Bien y el Mal. Se demoniza al verdugo y se ensalza a la víctima. Se resaltan tanto esas categorías que se pierde de vista todo lo demás, lo cual anestesia el pensamiento. Porque cuando uno trata a las personas, las escucha y reflexiona con ellas, descubre que el verdugo es un esteta y buen padre de familia, o que la víctima puede utilizar el sufrimiento para legitimar una satisfacción sádica. Y eso es lo que resulta escandaloso. Nada está claro en sí, salvo si nuestro pensamiento crea categorías demasiado claras que detiene el pensamiento para designar la evidencia: él es el bueno; el otro es el malo. Este pensamiento fijista bloquea la evolución de las personas y de las ideas, impide describir al ser vivo con sus matices y, sobre todo, compromete a los individuos en una retahíla de certezas donde el malo, el loco, el criminal, el violento, el inmoral de “mala fe”, es el que no tiene el mismo pensamiento que yo. Así es como se gestan las guerras basadas en creencias >>. Cyrulnik (1)

La opinión pública queda muchas veces desconcertada ante sucesos trágicos como asesinatos o actos terroristas en las que la conducta de los asesinos, pone en cuestión la supuesta bondad humana. Recientemente, la noticia de la catástrofe provocada supuestamente, por la decisión de un piloto tristemente célebre, que elige la fama-infamia antes que la vergüenza, para él, de la mediocridad, ha vuelto a conmocionar las cómodas conciencias europeas.

Se nos pide a los profesionales de la psicología y psiquiatría una opinión que amortigüe el impacto emocional, ante hechos que hacen replantearse de qué somos capaces los seres humanos, o peor, en muchos casos se zanja la cuestión señalando la conducta como loca y cargando a los enfermos más denostados los esquizofrénicos, la responsabilidad de todo lo que no resulte fácilmente comprensible. ”Lo que no entiendo, pues no encaja con mis esquemas, es incomprensible, ¡asunto zanjado! y, es loco”. El pensamiento simple, (vago), consiste en afirmar con rotundidad   la incontestable verdad del dualismo: o cuerdo, o loco; o es de día, o es de noche, ¡pues, no!, cuando es de día se está haciendo de noche y a la inversa.

Este trágico suceso sobresalta y hace replantearse, cuestiones sobre la naturaleza de lo humano: ¿El hombre, nace, es “bueno por “naturaleza” (el buen salvaje) y la sociedad lo hace “malo”? o ¿es “malo por naturaleza” (“el hombre es un lobo para el hombre”) y la sociedad y la educación tienen que por este motivo procurar “domesticarlo”. Esto es reflejo del pensamiento rousseniano: la oscilación dualista entre el bien y el mal, subyacen en estos planteamientos y en estos momentos “en caliente”, no se pide análisis y reflexión, sino el bálsamo de la certidumbre de que todos los hombres somos buenos, los sanos, salvo los locos que son proclives por su locura a hacer actos malos.

Detrás de cada una de estas dos posturas ideológicas, antagonistas, se derivan múltiples aspectos de consideración que van desde distintas concepciones del castigo social,( la cárcel como castigo o la cárcel como reeducación), hasta la actitud y el enfoque terapéuticos, del profesional de la psicología/psiquiatría, en la práctica clínica, llegando hasta la problemática de la pericia psicológica, a la que se le pide una opinión profesional que avale un juicio moral, no sólo una opinión clínica que avale la responsabilidad o no del sujeto juzgado.

En la práctica clínica, los profesionales de la psicología y de la psiquiatría debemos enfrentarnos en nuestra práctica clínica con relatos justificativos de la conducta o bien al revés con relatos culpabilizantes. No deja de asombrarnos una importante división en los protagonistas de los relatos que nos narran:

  1. Para algunos, hechos insignificantes al escuchante del relato, explican para aquellos sus vidas calificadas por ellos como desgraciadas, resultado, según ellos, de hechos pasados y de las personas que los acompañaron, responsables activa o pasivamente, en sus vivencias de sus desgracias. Estas personas se vivencian, en su guión, como víctimas pasivas de un trágico destino; encontrándonos aquí todo un abanico de personas que van desde los que no tienen ninguna conciencia de su participación en los hechos ni de las repercusiones para los demás, pasando por los que sí la tienen, hasta los que utilizan estos antecedentes como coartada para sus actitudes abusivas y hasta explotadoras de los demás.
  2. En otras ocasiones escuchamos como acontecimientos “objetivamente” muy desgraciados por su importancia cualitativa o cuantitativa, en el transcurso de la vida del paciente, no son puestos en relación, cuando resulta casi obvio, como antecedentes que explicarían el devenir y sufrimiento actuales, pues no han sido por este significados como importantes y en algunos casos han sido vividos y calificados como.., ¡oportunidades que le sirvieron para madurar!

En el campo psicoanalítico también se da esta polémica entre dos concepciones del ser humano: I) la que partiendo del deseo de reconocimiento del ser humano, tema en el cual Lacan se extendió tanto, aparece en Kohut igual que en la escuela francesa, como una necesidad primordial y que enlaza con la tradición rousseniana de que el hombre es bueno y es pervertido por la naturaleza y II) la freudiana y la representada por Kernberg y avalada por Bleichmar y Leiberman, (2) : <<la negación de los aspectos tanáticos en el narcisismo, la psicosis y la perversión parece ser un hecho muy extendido culturalmente. En el fondo todos deseamos desterrar de nuestra mente los impulsos sádicos o destructivos. Para eso comenzamos negándolos en los otros. Quizá Kohut mezcle dos problemas: sin duda es necesario el amor a uno mismo, pero otra cosa diferente es el deseo de destrucción. Tradicionalmente se llamó narcisismo a lo último. El hombre no es ni ángel ni demonio, pero sí un poco de cada cosa. El hombre kohutiano nos parece inexistente. Ni la mejor crianza del mundo puede evitar en el hijo los celos o la arrogancia narcisista >>. Esta segunda concepción nos acerca de una manera más fácil a la comprensión de las personalidades narcisistas más patológicas a las personalidades fronterizas y a las psicosis, poblaciones objeto de estudio de Kernberg, pues “la maldad es constitutiva y esencia del ser humano”, y por tanto nada nos debe extrañar. De nuevo, el dualismo nos juega malas pasadas, Hegel no consigue desbancar a Platón en nuestra mente. Una dialéctica integradora se hace necesaria y como señalaba Winnicott, la salud mental tiene que ver con la capacidad del ser humano de tolerar la ambivalencia y las paradojas (3).

El psico-análisis ha evolucionado mucho dese sus orígenes, pero desde entonces hasta hoy, ha sido la avanzadilla del deseo humano que quiere aproximarse al saber, entender, dar significado a los distintos móviles y motivaciones de la conducta humana. Intentaré progresivamente revisar desde mi opinión, las aportaciones que considero más significativas para una mejor comprensión de la problemática del trastorno narcisista y de la importancia de la empatía como base de lo específicamente humano.

 

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Psicólogos embajadores

BIBLIOGRAFIA

  1. Cyrulnik, B. (2004). “Del gesto a la palabra. La etología de la comunicación en los seres vivos”. Ed Gedisa.
  1. N,M, y Leiberman de Bleichmar. C, (1997). “El psicoanálisis después de Freud. Teoría y clínica”. Ed. Paidós.
  1. Lacruz, J. (2011). “Donald Winnicot: vocabulario esencial”. Mira editores.

 

¿Cómo crecer?

marzo 31, 2015

Un rey fue hasta su jardín y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo.

El Roble le dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.

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Psicoterapia y Ansiedad

febrero 7, 2015

Las personas estamos en continua interacción con el medio. Cuando nos encontramos ante una situación que nos crea angustia aparece un estado con variados síntomas entre los que se encuentra la ansiedad. La ansiedad es un sistema de alerta del organismo ante situaciones amenazantes. El concepto de ansiedad está ligado a la percepción de amenaza y a la disposición de respuestas frente a ella. No siempre tiene que ser patológica, la ansiedad también nos ayuda a solucionar problemas o a evitar peligros.

Ante la percepción de una amenaza puede definirse como un complejo patrón de tres tipos de reacciones:

  • Respuestas motoras: inhibición o sobre-activación motora, comportamiento defensivo, búsqueda de seguridad, sumisión, evitación, agresividad como por ejemplo; salir corriendo, voz temblorosa, cerrar los ojos.
  • Respuestas fisiológicas: activación de diversos centros nerviosos, particularmente del sistema nervioso autónomo, que implica cambios vasculares, respiratorios, cambios en la frecuencia cardíaca, tensión muscular.
  • Respuestas cognitivas: anticipaciones amenazantes, evaluaciones del riesgo, pensamientos automáticos negativos, imágenes importunas como por ejemplo; pensamientos de peligro, imágenes de daños corporales.

Cuando la ansiedad es proporcionada y se adecua a la situación, no tenemos porque apreciar sintomatología o bien la manera de sentirla no la notamos como inadecuada.

¿Cuándo considerar que sería necesario comenzar una psicoterapia?

  • Cuando su intensidad sea demasiado elevada
  • Cuando la misma ansiedad nos impida hacer nuestra vida normal
  • Cuando no nos ayude a resolver situaciones o problemas
  • Cuando nos influya a en nuestras relaciones sociales, laborales…
  • Cuando no la aceptemos

En el DSM-IV nos encontramos con algunos trastornos de ansiedad como pueden ser:

  • Trastorno de ansiedad por separación
  • Trastornos relacionados con las fobias
  • Trastornos de angustia
  • Ansiedad generalizada
  • Trastorno obsesivo compulsivo
  • Trastorno por estrés postraumático

 

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Psicólogos Económicos

El Escarabajo Dorado

febrero 5, 2015

El Escarabajo Dorado es un pequeño video sobre la historia de un sueño de una paciente que hacía psicoterapia con Carl Gustav Jung:

 

 

Psicólogos Económicos

Psicología y Literatura. Narrativa y Psicología

enero 19, 2015

Resumen. En el presente trabajo, utilizaré el tema de la narrativa como concepto unificador que relaciona la psicología con la práctica clínica, con la tradición psicoanalítica y con la psicología contemporánea

A quienes consideramos a la psicología como una ciencia que nos sirva para comprender el psiquismo humano, el funcionamiento de la mente y sus vicisitudes, así como una ayuda para aliviar el sufrimiento humano, nos resulta obvio aceptar la evidencia de los aportes de la literatura a la comprensión de la naturaleza humana, así como el alivio y placer que supone y ha supuesto siempre el leer o escuchar relatos. Recordemos la fascinación de los niños, por oír de boca de sus padres o abuelos, una y otra vez, sin cansancio, el mismo cuento.

 La psicología, siempre ha arrastrado el complejo de tener que demostrar ser científica y de querer ser reconocida como tal disciplina científica. Y aquí siempre hemos chocado con el problema de considerar necesario para validarse y refrendarse como ciencia, pasar por la criba de denominado método científico utilizado para las ciencias físicas. El problema no aparece si nos limitamos a medir la conducta, con métodos sociológicos, pero nos lo encontramos de lleno cuando queremos entender los móviles de la conducta humana. Los móviles de una misma conducta humana son muy variados y por tanto difícilmente agrupables, encasillables. Una conducta humana como por ejemplo, la respuesta agresiva de un sujeto, puede tener móviles bien distintos; que pueden abarcar desde ser una respuesta defensiva anticipatoria a un temor imaginario de ser atacado por alguien, hasta ser una conducta sociópata que sólo busca obtener placer mediante la degradación y humillación del otro. Esto complica extraordinariamente la validez de los estudios científicos. La psicología es ciencia de la subjetividad y el propio objeto de su estudio, es el sujeto del estudio. Y claro, verdaderamente lo que nos interesa tanto a los clínicos como a las personas que buscan en la psicología una utilidad para aliviar las dificultades de la existencia, es esto: que la psicología sea una ciencia del significado psíquico.

1.HISTORIA DE LA PSICOLOGIA. APARICION DE LA PSICOLOGIA CLINICA. PSICOLOGIA Y LITERATURA

Hasta la aparición de la psicología clínica, que quiero hacer coincidir con Freud, la filosofía y la literatura fueron el lugar de depósito de descripciones y explicación de la conducta humana. Cuentos, fábulas, relatos verbales, fueron y siguen siendo buenos manuales de acercamiento al psiquismo y a la condición humanas.

<< Las buenas historias no sólo son verosímiles, son además seductoras. Cautivan a la audiencia y hacen que esta se identifique con las emociones que experimenta el protagonista. Por tanto, contar historias es algo que liga a unos seres humanos con otros, sirve como un mecanismo de ordenación de las relaciones y como vehículo de transporte de significados socialmente relevantes (el poder, la justicia, la maternidad, lo bueno y lo malo, etc.), significados que se convierten en formas concretas de entender el mundo. Esta capacidad de identificarse con y de identificar emociones en los protagonistas de las narrativas es lo que las hace viables, interesantes, seductoras, etc. La narrativa presenta una gran similitud con la vida tal y como es, y muchas veces tal y como nos gustaría que fuera>>. (J. García Martínez)

Todas las culturas han generado historias. La facultad humana para crear relatos es universal. El hombre siempre fue social y ya desde las primitivas pinturas paleolíticas, late la necesidad de contar historias; historias que sirven en una doble dirección, contar a los otros y, al contar, tomar conciencia de quienes somos. Antes de la aparición de la escritura, la pintura paleolítica ya reflejaba la necesidad de comunicar humana, y probablemente ya transmite la existencia de pensamiento y significados simbólicos anteriores a la escritura y/o al lenguaje; reflejo de una historia que tal vez, les servía para entender su mundo y, por tanto, narrativas de su historia.

Hoy los seres humanos, todos, seguimos identificándonos en mayor o menor medida con valores o visiones del mundo que emanan de distintos grupos sociales, sean religiones, facciones ideológicas, posiciones filosóficas, etc. En otras palabras, estamos adscritos a historias culturales, narrativas culturales.

Dice, I. Yalom: <<Las historias de la psicología a menudo empiezan con el advenimiento del método científico y los psicólogos experimentales pioneros, como Wundt y Pavlov. Yo siempre he considerado esto una visión histórica corta de miras: la disciplina de la psicología empezó mucho antes, en las obras de los grandes pensadores psicológicos que escribieron sobre las más íntimas motivaciones humanas: Sófocles, Esquilo, Eurípides, Epicuro, Lucrecio, Shakespeare, y especialmente (para mí) los grandes novelistas psicológicos Dostoievsky, y Tolstoi, y, posteriormente, Mann, Sartre y Camus. Freud se identificaba como un científico, aunque ni una sola de sus grandes intuiciones naciera de la ciencia: de forma invariable surgieron de su propia intuición, su imaginación artística, y su profundo conocimiento de la literatura y la filosofía >>.

Grinberg, insiste en lo mismo: <<Sin embargo, a este respecto, será bueno recordar dos cosas: Freud, obtuvo algunos de sus mejores logros usando este método: Sófocles y Edipo, La Gradiva, Leonardo da Vinci, Shakespeare, Schrëber, Tótem y Tabú, Moisés, etc., son buenos ejemplos. En segundo lugar, que el mismo Freud escribió algo tan radical y, al parecer tan olvidado como esto: “Por razones prácticas hemos adoptado el hábito de separar el análisis médico de las aplicaciones del psicoanálisis. Eso no es correcto. En realidad, la línea fronteriza corre entre el psicoanálisis científico y sus aplicaciones en los ámbitos médicos y no médicos” (Freud, 1927, p. 241). Otros autores modernos como Eissler (1965) han insistido en el tema. Pero quizá sea Bion el autor que está más cerca de lo que queremos precisar cuándo dice: “El abandono de los recuerdos y modelos derivados de la medicina física implica la experiencia de problemas que el psicoanalista puede considerar ajenos a su campo fuera de su alcance; a menudo parecen corresponder a disciplinas no incluidas en su formación. La experiencia que tiene el psicoanalista respecto a los problemas filosóficos es tan real que a menudo comprende más claramente la necesidad de un marco filosófico que el mismo filósofo profesional” (Bion, 1967, p. 206). Esto fue, en definitiva, lo que hizo Freud: abandonar recuerdos y modelos derivados de la medicina física siguiendo, precisamente, una intuición genial que progresó, según vemos, en gran parte a través del mundo de la literatura y de la filosofía. Quizá sea bueno que recordemos y tengamos presente que los métodos y modelos de la medicina física no le hubieran permitido a Freud realizar sus descubrimientos: los métodos de Cervantes y otros demostraron, esta vez, ser más útiles que la anatomía del cerebro >>..

El trabajo de Freud sobre la histeria, abre el camino a la psicología clínica. Se decían tantas cosas de las pacientes histéricas, sin haberlas escuchado…, hasta que un día alguien.., decidió escucharlas. (Inducción de lo que se ve). Escuchar, algo más que oír, base de la psicología.

  1. NARRATIVA Y PSICOLOGIA

Según la visión de Kohut, el momento inaugural y definitorio para el psicoanálisis había sido cuando Anna O. había dicho a Breuer:

<< “Quiero relatar algo que me está ocurriendo”. Y un científico fue lo suficientemente científico como para decir “adelante”; se sentó y escribió lo que ella decía a fin de poner orden en los datos. Este es el gran paso que creó el análisis. Las teorías particulares establecidas por la mente ordena-dora de Freud son teorías particulares. Él podrá ser el Newton del psicoanálisis. Y sin duda lo es. Pero eso no significa que no haya otros modos de ordenar los datos >>. Mitchell y Black.

Así como Freud escuchó atentamente, comprensivamente, el relato de Anna O., e infirió una explicación de sus padecimientos en la represión sexual de la época, hoy los psicólogos escuchamos empáticamente los relatos de los pacientes en consulta, que constituyen una narrativa identitaria y una   explicación de su problemática actual que los trae a la consulta, derivada de su forma de enfrentarse a sus problemas existenciales, desde su forma de entender su realidad y con los recursos psíquicos que cuenta para enfrentarse a esa problemática actual.

Si nos detenemos aquí y recapitulamos, observaremos que estamos hablando de narración del paciente, y por tanto que es el lenguaje , el instrumento de comunicación principal empleado para transmitirnos su sufrimiento. Cierto es, que la actitud corporal también es un lenguaje, pero no es este el objeto de este trabajo.

<<Desde el punto de vista de la psicología de la personalidad, las narrativas constituyen elementos identitarios, pertenecen a un sujeto concreto y sólo ese sujeto puede contar tales hechos de determinada manera, son selecciones de hechos de la vida de esa persona que sirven para generar una interpretación interesada de los sucesos que relata. En ese sentido, las narrativas componen el sentido de la vida de esa persona>>. García-Martínez

<< Desde el momento en que un ser vivo es capaz de hacer narraciones, apela a su memoria explícita, se representa a sí mismo con imágenes y palabras y construye así una película que articula su identidad narrativa. Desde el instante en que edifica un mundo de palabras, le da una coherencia, lo siente, lo experimenta, lo ve y, por lo tanto, puede responder a él. Cyrulnik.

El terapeuta es poseedor de otra historia personal, de otra visión del mundo, portador de otros relatos e intenta mediante la escucha (poseedor de un método propio “técnico-clínico” de escucha) una comprensión del mundo del paciente. Una escucha que persigue adentrarse en el mundo del otro, para intentar comprender su forma de ver el mundo y de intervenir ayudando a ver desde otra perspectiva los problemas que se le presentan al paciente y le desbordan, necesitando y solicitando ayuda. La relación así establecida, invita al paciente a dejar de ser “paciente” (pasivo) para reinterpretar su historia, haciéndolo protagonista de un posible relato nuevo.

Finalmente, quiero señalar que actualmente los cuentos y fábulas son usados como un instrumento terapéutico, utilizado por algunos psicólogos. Jorge Bucay en nuestro país, es un referente como introductor del uso y manejo de cuentos y fábulas en psicoterapia Gestalt.

Resumiendo y para finalizar, la psicología se mueve en un mundo de relatos: relatos del paciente, relatos del terapeuta y relatos culturales. La identidad humana es narrativa.

Sirva esta última frase como enlace de mi próximo trabajo en este blog.

DI y P

Más información: https://www.psicoterapialasal.com/wp-admin/post.php?post=2295&action=edit

Psicólogos embajadores

BIBLIOGRAFIA

Bucay, J., Déjame que te cuente,RBA libros,2002.

Cyrulnik, B., De cuerpo y alma. Neuronas y afectos: la conquista del bienestar, Gedisa, 2007.

García Martínez, J., Técnicas narrativas en psicoterapia, Síntesis, 2012.

Gómez Zapiain, J., Apego y sexualidad. Entre el vínculo afectivo y el deseo sexual, Alianza Editorial, 2009.

Grinberg, L., La influencia de Cervantes sobre el futuro creador del psicoanálisis, en: Introducción a la teoría psicoanalítica (compilador: L. Grinberg), Tecnipublicaciones, 1989.

Mitchell, S., Black, M., Más allá de Freud. Una historia del pensamiento psicoanalítico moderno, Herder, 2004.

Yalom, I., Psicología y Literatura. El viaje de la psicología a la ficción, Paidós, 2000.

 

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