¿Has rechazado alguna propuesta por no saber si estás capacitado para realizarla? ¿Intentas evitar probar experiencias nuevas por miedo a fallar?
Si las respuestas a estas preguntas son afirmativas, puede ser que hayas desarrollado miedo al fracaso. El sentimiento de fracaso es, en algunos casos, inevitable y puede resultar dañino para la autoestima y confianza en nosotros mismos.



